HOMENAJE AL COMBATIENTE ITALIANO FERNANDO DE ROSA

El domingo 15 de septiembre a las 12:00 celebraremos en el Cementerio Civil de Madrid, junto con la Juventudes Socialistas y las Juventudes Comunistas, un homenaje en memoria de Fernando De Rosa. También asistirá un representante de la Embajada de Italia en España.














De Rosa fue un militante del Partido Socialista, antifascista italiano que tuvo que huir de la dictadura mussoliniana, que se exilió en 1931 en España. Una vez aquí desarrolló una intensa labor en la preparación de las masas obreras, especialmente pertenecientes al Partido Socialista, para la lucha antifascista. Pertenecía a la Agrupación Socialista del barrio de la Prosperidad, en Madrid.

Comenzada la guerra la actuación de Fernando de Rosa tuvo dos vertientes. Una política, llevando a cabo una intensa movilización de la población e impulsando la unificación de las Juventudes Socialistas y las Juventudes Comunistas, que dio sus frutos en la creación de la JSU. La otra militar, poniéndose al mando de una columna de milicias socialistas para sofocar la rebelión en Carabanchel e inmediatamente después subiendo a la Sierra para detener el avance fascista.

Fue allí donde, tras intensos combates como la recuperación de la población de Peguerinos tras su toma por las tropas rebeldes, encontraría la muerte un 16 de septiembre de 1936 intentando tomar la posición de Cabeza de Líjar, cerca del Alto del León, al frente del Batallón Octubre nº 11. Tenía 28 años.

Por haber fallecido en fecha tan temprana, De Rosa no puede ser considerado oficialmente como brigadista internacional, al crearse las Brigadas Internacionales un mes después de su muerte. Sin embargo, Fernando de Rosa encaja perfectamente, por su entrega y fervor revolucionario, en el perfil de muchos de los brigadistas y estamos seguros de que si no hubiera encontrado la muerte en el combate referido hubiera sido una figura importante en la organización y estructura de las Brigadas Internacionales.

Estos sucesos los relató con acierto su amigo, el periodista Pietro Nenni en las crónicas que escribió durante la guerra y que luego fueron recogidas en su libro España.

Precisamente, leyendo dicho libro –donde Nenni también describe cómo y dónde fue el entierro de De Rosa– se nos ocurrió averiguar si su sepultura se conservaba aún en el Cementerio Civil de Madrid. Nuestra sorpresa fue grande cuando recibimos un correo electrónico desde las oficinas de los Servicios Funerarios de Madrid (aprovechamos para agradecer expresamente la atención y ayuda que nos prestaron en este asunto) confirmándonos que la tumba de Fernando De Rosa se encuentra todavía en el mencionado Cementerio Civil de Madrid.

Con la localización facilitada nos desplazamos hasta el cementerio y localizamos la tumba. Parecía, por la enorme hiedra que cubría la lápida, que hacía mucho que nadie se acordaba de este gran luchador por la libertad. Después de retirar toda la hiedra descubrimos una sobria pero elegante lápida con la siguiente inscripción:


FERNANDO DE ROSA ZANETTI

16 de septiembre de 1936


El hecho de que algunas veces su segundo apellido figure como Lencini, Lenccini o Lencioni y no Zanetti se debe a que su madre, la maestra Umberta Zanetti, no estaba casada con su padre, Francesco de Rosa, y por tanto fue inscrito al nacer como Fernando Lencioni. Lencioni era el apellido del marido de Umberta Zanetti. Al fallecer éste, el padre de Fernando De Rosa lo reconoció como hijo, asumiendo éste el apellido De Rosa.

Al haber muerto en los primeros meses del conflicto su muerte tuvo un gran impacto en Madrid, aún no habituado a los horrores de la guerra que a partir del mes de noviembre tan presente estarían en la capital. De ello dan cuentan las crónicas que publicaron los diarios aquellos días. Todas recogen la enorme multitud que se reunió en el local de la Federación Nacional de Juventudes Socialistas, en la calle Fuencarral número 79, donde estuvieron expuestos los féretros de Fernando De Rosa y del capitán de las Fuerzas de Asalto Mariscal, jefe de la sección de ametralladoras del Batallón Octubre que comandaba De Rosa y que murió en el mismo combate. El día 17 de septiembre a las tres de la tarde dio comienzo la ceremonia con la llegada de la Banda Municipal de Madrid con su director al frente, el maestro Pablo Sorozábal. La Banda Municipal, al tiempo que eran sacados en hombro los féretros, interpretó la Marcha Fúnebre de Chopin, La Internacional y el Himno de las Juventudes Socialistas, la Joven Guardia, que fueron escuchados por la multitud con el puño en alto.

La importancia de la figura de De Rosa queda patente en la representación del Gobierno enviada: el ministro de Hacienda, Juan Negrín, el de Industria y Comercio, Anastasio de Gracia y el subsecretario de Gobernación, Wenceslao Carrillo con su secretario Sócrates Gómez. Además, cuando el cortejo fúnebre, tras marchar por las calles de Fuencarral y de Montera, llegó a la altura de la Puerta del Sol, el ministro de Gobernación, Galarza, salió al balcón del emblemático edificio para saludar con el puño en alto.

Por parte de los partidos políticos asistieron los diputados socialistas Margarita Nelken, De Francisco y Araquistáin, así como Santiago Carrillo como representante de las Juventudes Socialistas Unificadas.

El cortejo prosiguió su marcha por la calle Alcalá donde numerosos enfermos y heridos en el frente se asomaron a los balcones del Casino de Madrid y del Nuevo Club, incautados para Hospitales de Izquierda Republicana y Unión Republicana respectivamente, para saludarlo con el saludo antifascista.

Al llegar al Palacio de Comunicaciones (actual Ayuntamiento) todos los funcionarios de Correos y Telégrafos salieron a rendir homenaje a los caídos puño en alto, como hacía la multitud congregada en la Plaza de Cibeles.

La comitiva siguió por la calle Alcalá hasta, tras cuatro horas de marcha, llegar al Cementerio Civil donde a las seis y media de la tarde fueron inhumados los dos combatientes.

Presumiblemente las sepulturas donde fueron enterrados aquel día eran de carácter temporal, por lo que pasados veinticinco años fueron levantadas. Este fue el caso de Mariscal, del cual no hemos logrado averiguar ni tan siquiera su nombre. Afortunadamente el cinco de agosto de 1961 Doña Emilia Salina de Scarabello pagó para aumentar la concesión de la sepultura de Fernando De Rosa hasta los noventa y nueve años.

Aún no hemos podido averiguar más datos respecto de Emilia Salina, ¿quién era?, ¿cuál era su relación con Fernando De Rosa? Lo que está claro es que sin su generosidad no podríamos celebrar este homenaje, por tanto vaya también por delante nuestro agradecimiento a tan misteriosa figura.

Desde la AABI os invitamos a participar en este acto el próximo 15 de septiembre, ya que creemos que es una estupenda forma de iniciar este curso, reivindicando la memoria del hoy día prácticamente desconocido Fernando De Rosa y recuperando al mismo tiempo un magnífico lugar de memoria como es su tumba en el Cementerio Civil. Esto último es de especial importancia, ya que tras la destrucción de las sepulturas de los brigadistas en el Cementerio de Fuencarral en 1941, hasta donde sabemos, la tumba de Fernando De Rosa, es la única que ha llegado intacta hasta nuestros días de todos aquellos extranjeros que murieron en España por la democracia, la República y la libertad del pueblo español.


Enlaces de interés:

https://it.wikipedia.org/wiki/Fernando_De_Rosa

https://es.wikipedia.org/wiki/Fernando_De_Rosa_Lenccini

http://cuentospeguerinos.blogspot.com/2015/05/fernando-de-rosa-lenccini-socialista-y.html