Belfast

Placa a dos brigadistas de Belfast muertos en España

El viernes 26 de julio de 2013 se inauguró  en la Línea de Paz de Belfast una placa que recuerda  a William Beattie y Dick O’Neill, que lucharon y murieron sirviendo a la XV Brigada Internacional. En el marco de la Semana Antirracista, el historiador John Quinn habló sobre aquel período y los motivos que empujaron a estos dos hombres, de dos comunidades religiosas enfrentadas, a luchar en España. He aquí un resumen de su discurso:

La década de los 30 en Belfast permite entender bien cómo por encima de las rivalidades entre verdes (católicos republicanos) y orangistas (unionistas protestantes) muchos hombres y mujeres se atrevieron a enfrentarse al verdadero enemigo: la crisis económica, el desempleo, las pésimas condiciones de vida y de salud. En aquella ocasión la clase trabajadora se unió para expresar su oposición y defender su dignidad. Así fue como avanzó el movimiento socialista, algunos de cuyos representantes fueron elegidos concejales del Ayuntamiento de Belfast. Otros se unieron a la causa de España, entre ellos Dick O’Neill y  William Beattie, a quienes está dedicada esta placa.

Dick O’Neill, católico educado en el Colegio de Christian Brothers, se unió pronto a la lucha dentro del sindicato de Tipógrafos y del Partido Comunista. Fue de los primeros irlandeses en embarcarse para España y, como otros voluntarios de Belfast (Bill Henry y William Tumilson)  murió en el Jarama el 14 de febrero 1937.

William Beattie, protestante y antiguo soldado del Royal Ulster, fue herido en Lopera en diciembre de 1936, en la misma batalla en que murieron John Cornford  y Ralph Fox. Siete meses después murió junto al río Guadarrama el 23 de julio, casi al final de la batalla de Brunete.  La misma batalla en que Bill Laughran, católico que había servido en el Ejército británico, cayó en los combates previos a la toma de Villanueva de la Cañada.