Diciembre. Rumbo a nuevos combates

En este mes prosiguieron las actividades de entrenamiento de las diversas Brigadas. La XI conseguió nutrir sus mermadas filas con internacionales y españoles y se encontraba con la moral muy alta. A principios de diciembre se conmemoró el primer aniversario de la muerte de Hans Beimler, caído el 1 de diciembre en el frente de la Ciudad Universitaria de Madrid. A ese objeto se inauguró una estatua en Torres de Barbués, sede entonces del batallón Hans Beimler.

Las brigadas XII y XIII prosiguieron sus actividades militares y políticas en la comarca de la Litera. La XII reorganizó sus Escuelas de suboficiales y las Milicias de la Cultura aprovecharon para realizar el plan de eliminación del analfabetismo entre los combatientes españoles. Así mismo construyeron refugios aéreos para la población y se realizaron actividades de ayuda y confraternización con la población de la zona.

El 5 de diciembre la XIII dejó sus bases extendidas en el entorno de Binaced para cubrir el frente en el sector de Tardienta–Vedado de Zuera. Fue en este contexto cuando el día 12 se formó la Compañía Botwin del batallón Palafox bajo el mando de Carol Gutman. La ceremonia oficial de creación tuvo lugar en la trinchera, mientras se producía un ataque de las tropas franquistas. El mensaje del comandante de la Brigada, Janek Barvinski, decía, entre otras cosas lo siguiente:

Karol Gutman (con 3 y arriba izq.), capitán de la Compañía Botwin. Gershon Dua-Bogen (2 y abajo izq.), comisario y promotor de la Compañía.

Desde nuestra llegada a las tierras de España todos nuestros voluntarios hemos sido primero como Compañía, más tarde como batallón y ahora como Brigada, una gran familia fraternal compuesta por combatientes polacos, alemanes, ucranianos, bielorrusos, judíos, húngaros, españoles y muchos más. Todos nosotros antifascistas sin distinción de nacionalidad o convicciones políticas estamos firmes en nuestra convicción de luchar duramente contra el fascismo, el racismo y el antisemitismo; de esforzarnos por liberar al pueblo de España y a la humanidad de la bestialidad fascista y la esclavitud… Junto a los voluntarios de las Brigadas Internacionales… los voluntarios judíos se han distinguido por su heroísmo, su espíritu de lucha y su devoción por combatir al fascismo. En honor al gran número e importancia de estos voluntarios en la Brigada Dombrowski, y para conmemorar a aquellos combatientes judíos que cayeron por la libertad, hemos decidido que la Segunda Compañía del Batallón Palafox sea conocida como Compañía Judía Naftali Botwin… Botwin es el nombre de un trabajador judío de Polonia que sacrificó su vida en la lucha contra la reacción y el fascismo, luchando y muriendo heroicamente, sentenciado a muerte por un tribunal fascista. Su nombre es un símbolo, y su vida un ejemplo, del esfuerzo de la población judía en busca de vuestra libertad y la nuestra, un símbolo de la solidaridad internacional y la hermandad entre las naciones.

Entre el 26 y el 28 la XIII volvió a Binaced a fin de proseguir los preparativos para futuras acciones, que tendrán lugar en febrero en Extremadura.

La XIV BI fue desplegada en el frente de El Escorial con algunos de sus batallones en línea. Seguía presente el golpe sufrido en Aranjuez-Cuesta la Reina y el comandante Dumont no lograba hacerse con las riendas. Además quería convertir en División su brigada creando la XIV BI bis, para la cual faltaban efectivos humanos y armas. El problema se solucionará en enero de 1938 con la salida de Dumont y el traspaso de la dirección a Marcel Sagnier.

Mientras tanto André Marty, llamado en marzo a Moscú, retornó a España definitivamente en este mes con el nuevo cargo de “delegado especial del Ministro de Guerra para la BI”. Togliatti, nuevo representante de la IC ante el PCE, recomendó a Marty cambiar sus métodos de trabajo y no intervenir en los asuntos militares y técnicos de las BI, cosa que sí hizo, aunque siguió teniendo “formas un poco rudas de comportarse con los camaradas”, como reseñó Togliatti.

Rumbo a la ofensiva de Teruel

Desde finales de octubre Vicente Rojo, jefe del Alto Estado Mayor republicano (AEMR), comenzó a preparar la operación tendente a recuperar la ciudad de Teruel. Se trataba de tomar la iniciativa estratégica a fin de tronchar la previsible ofensiva franquista sobre Madrid. Contaba contar, en los primeros compases de la operación -a instancias del Ministro de Defensa, I. Prieto- solo con unidades españolas. Pero lo cierto es que, en evitación de sorpresas, en diciembre se dieron órdenes a la 35 División Internacional de Walter para abandonar las zonas de acantonamiento y acercarse a la zona norte de la provincia de Teruel. Así la XI BI se trasladó el día 12 de Los Monegros hacia el sector de Alcañiz-Castelserás, donde quedó en situación de alerta. Según Billy Benz (alias de Heinz Schürmann) el Estado Mayor de la Brigada se estableció en Castelserás, el Batallón “Edgar Andrè” en Calanda, el “Hans Beimler” en Torrecilla de Alcañiz, el “Thälmann “en la Foz de Calanda y el “12 de febrero” en La Codoñera.

La XV, por su parte, salió del valle del Tajuña (al Este de Madrid) a la zona y llegó a Caspe el 13. El 15 ya estaban instalados sus batallones entre Alcorisa (Spanish y Estado Mayor), Mas de las Matas (British y Mackenzie-Papineau) y Aguaviva (Lincoln).

En esta situación se inició el 15 de diciembre la ofensiva republicana sobre Teruel. El día anterior un comando guerrillero republicano del que formaban parte tres norteamericanos –Alex Kunsbich, William Aalto e Irving Goff– volaron un puente estratégico cerca de Albarracín para obstaculizar la llegada de suministros franquistas. La ofensiva comenzó con buenos augurios, pero los últimos reductos franquistas de la ciudad no se rindieron hasta el 9 de enero. Para entonces, Franco ya había lanzado dos contraofensivas. Fue esto lo que llevó al AEMR a meter en liza a las dos brigadas de la 35 División Internacional. De esto se hablará en el siguiente post.