Placa en honor a los cinco voluntarios británicos de Lancashire

El 4 de septiembre de 2026 se inauguró en Nelson (Lancashire) una placa memorial dedicada a los cinco voluntarios de este condado inglés que marcharon a España. La inauguró Brian Newman, teniente de alcalde del Ayuntamiento de Pendle. El acto se llevó a cabo en el histórico edificio Unity Hall (situado en Vernon Street, Nelson), recinto creado del ILP (Partido Laborista Independiente) que sirvió durante décadas como núcleo impulsor de movimientos de solidaridad, entre ellos la campaña Aid Spain en apoyo de la España republicana.

Asistieron varios familiares de los voluntarios. Verna Jolly, ‒hija de John Jolly, como su hermana Juanita‒ dijo: “Es maravilloso ver esta placa. La Guerra Civil Española comenzó hace 90 años, lo que parece mucho tiempo. Pero hoy en día existen problemas similares en todo el mundo, con el auge del extremismo, por lo que es importante recordar los valores democráticos por los que lucharon estos hombres”.

Hubo otros familiares entre ellos Alan Howley que, acompañado de su madre Karen Howley, añadió: “Esta placa representa un pedazo importante de la historia. Es importante conmemorar a estos hombres y gratificante ver tanta gente aquí. Los voluntarios de las Brigadas Internacionales creían que tenían razón al luchar contra el fascismo en la década de 1930. Jack y algunos otros caminaron hasta Southampton para embarcarse. Tuvieron una dedicación admirable”.

Los 5 hombres de Pendle

George Buck trabajaba como fundidor de metales. En España, sirvió con distinción en una unidad de ametralladoras. Recibió una mención de honor por su protagonismo y arrojo al tomar el cerro fortificado de Purburel, durante la batalla de Quinto (agosto de 1937).

James Bridge, este trabajador resultó herido en la batalla de Jarama y regresó a Lancahire en julio de 1937.  Declaró al periódico Nelson Leader que había luchado “para derrotar al fascismo en España y por viviendas dignas para la gente común en Gran Bretaña.”

David Hartley King trabajaba como mecánico y en España sirvió en una unidad de artillería, donde sus conocimientos resultaron muy valiosos.

Jack Howley fue capturado cerca de Gandesa en las “Retiradas” de marzo y abril de 1938. Fue enviado al campo de concentración de San Pedro de Cardeña junto con otros brigadistas como Bob Doyle.

John Jolly trabajaba como tejedor y luchó en la Primera Guerra Mundial, donde recibió una Medalla al Mérito. En España trabajó como enfermero en el hospital de Vic.

Es ejemplar el empeño de los británicos e irlandeses en mantener viva la memoria de las Brigadas Internacionales. En ambos países hay más de 200 memoriales (monumentos, placas, bancos, calles, murales…) dedicados a aquellos hombres que luchaban por la libertad y la dignidad humana. James Bridge, como Charlie Donnelly, son algunos de los ejemplos de aquella lucha que mantuvieron, antes de venir a España, por la vivienda digna. Una lucha que hoy en día en España se ha extendido, por fin, gracias a los Sindicatos de Inquilinas e Inquilinos con el apoyo de otros movimientos políticos y sociales.